NUESTRA HISTORIA

La Fundación Manos Juntas es una iniciativa del Dr. Boyd Shook y de su hija Kathy McCallie. Sus deseos de ayudar a los pobres y desamparados los motivó a unir esfuerzos en solidaridad con los desfavorecidos a través de la cración de Manos Juntas. La Fundación Manos Juntas inició en 1995 y se incorporó oficialmente en 1997.

La pobreza, los bajos recursos económicos, la falta de empleo y el poco o no acceso a la salud son factores que ocasionan un ambiente de vida estresante y consecuentemente, puede causar numerosos efectos negativos en la salud. La gente que carece de recursos de salud constantemente están menos propensos a recibir servicios preventivos de salud como chequeos rutinarios y examinación de condiciones crónicas. Como resultado, las enfermedades se ven agrabadas por el pasar del tiempo hasta que los pacientes de bajos recursos o sin seguro médico buscan tratamiento. Estas circunstancias se pueden volver mas complejas aún sin el apoyo de la sociedad para el desafortunado. La Fundación Manos Juntas fue fundada en respuesta a esta situación.

El conocimiento y a la vez la preocupación del Dr. Boyd Shook por el gran número de población sin seguro médico y el alto costo de la salud en los Estados Unidos; así como también el deseo de ayudar a los desfavorecidos y su pasión por la Medicina Interna con más de 50 años de experiencia, lo motivaron a iniciar la organización sin fines de lucro Manos Juntas.

La dedicación perseverante de ayudar a los pobres de Kathy McCallie y como Pastora de la Iglesia Brazos Abiertos, la alentaron de proponerle a su padre de unir manos y crear Manos Juntas.

El Dr. Shook y Kathy participaron por primera vez en un viaje de misión médica a Nicaragua con el grupo de la Iglesia Comunidad de Esperanza (Community of Hope Church) en 1994. Esta fue una experiencia que les cambió la vida tanto a Kathy como al Dr. Shook. Visitaron comunidades rurales remotas donde observaron extremos niveles de pobreza, la falta de necesidades humanas básicas como agua potable, comida, salud, ropa y techo. Fue difícil de creer que una gran mayoría de la población nicaraguense lucha para sobrevivir con un poco mas de US$1 por dia. Ellos estuvieron presentes y vieron la cruda realidad.

Después de regresar a los Estados Unidos, sus experiencias en Nicaragua les inspiraron a continuar el trabajo médico con su propia comunidad en la Ciudad de Oklahoma. Los niveles de pobreza entre estos dos lugares no son comparables, pero la necesidad de asistencia médica accesible para los que no tienen seguro médico, estan desempleados, o son inmigrantes indocumentados está creciendo. En 1995, un año después del viaje a Nicaragua, el Dr. Shook y Kathy abrieron las puertas de la clínica de salud gratuita en el sótano de la Iglesia Metodista Unida Epworth (Epworth United Methodist Church).

Durante los viajes de misiones médicas a Nicaragua, el Dr. Shook y Kathy también notaron que muchos jóvenes se enfrentan con el alto riesgo de fracaso escolar. La pobreza afecta drásticamente el éxito de un joven en la escuela. Su falta o pobre estado de salud ultimadamente resulta en numerosas ausencias en el año académico. Muchos sufren de hambre, fatiga, infecciones, diarrea o gripe. Más aún, muchos de ellos se ven forzados de trabajar y abondonar la escuela para llevar a sus hogares un bocado de comida. Todas estas circunstancias son las causas que restringen la concentración de los estudiantes que también les hace abandonar sus estudios. El Dr. Shook y Kathy querían hacer algo por estos jóvenes y es así como decidieron crear el Programa de Becas de Manos Juntas.

En los primeros tres años, Manos Juntas inició sus tres programas principales: viajes de misiones médicas y de construcción a Nicaragua, clínica de salud gratuita en la Ciudad de Oklahoma y el programa de becas. En 1997, la Fundación Manos Juntas se incorpora oficialmente como una organización sin fines de lucro. Desde entonces, la Fundación Manos Juntas ha unido manos con voluntarios y amigos para alcanzar las manos de los necesitados.

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